Con el héroe y el villano que acabas de definir, escribe 4–6 líneas sobre un momento real que se parezca al que vive tu héroe. Puede ser algo que te pasó a ti o que acompañaste a alguien a atravesar.Describe qué estaba ocurriendo, qué se sintió y qué aprendiste de esa experiencia. Usa hechos simples, sin adornos.
"Estaba con ___ cuando apareció ___ (el problema) y lo que vi fue ___."
"A mí me pasó ___ y en ese momento sentí ___; por eso entiendo esta parte."
"He acompañado a personas en ___; lo difícil ahí suele ser ___."
Ahora muestra por qué puedes ayudar a este héroe, con este villano. Escribe una lista de pruebas que demuestren tu autoridad: un resultado específico, un caso, premios, experiencia, etc.
"Con ___ logramos ___ (resultado medible o observable)."
"He visto este problema ___ veces y hoy lo resolvemos así: ___."
"Trabajo con un proceso en ___ pasos que evita ___."
"Clientes dicen ___ (testimonio breve y concreto)."
Ahora junta las dos piezas: lo que te conecta con tu héroe y las pruebas que le dan confianza. Escribe un párrafo corto, como si lo dijeras en cámara o frente a un cliente. Habla en tono humano, sin tecnicismos.
Lee tu párrafo en voz alta a alguien y pídele una impresión honesta. Pregunta si se entiende con claridad y si suena auténtico. Si algo se siente vago o exagerado, reemplázalo por un hecho o un ejemplo concreto.